domingo, 13 de octubre de 2019

Bordando la Bandera…



Hola chicas!!! Ante todo muchas gracias por las muestras de apoyo y afecto ante mi retomada iniciativa de seguir escribiendo historias y sobre todo, historias que se enlazan de una manera o de otra con nuestra pasión por el bordado, patchwork, crochet y toda clase de artes que podemos crear con nuestra manos.

Ayer, doce de octubre, fecha en la que los Españoles celebramos nuestro día de la patria, cientos de banderas se enarbolaron por toda España y algunas partes del extranjero también, no olvidemos que hay Españoles por casi todas las porciones del mundo, bueno que me disperso, el caso es que hace tiempo me puse a pensar, al ver unos dibujos de esos que nos gustan tanto a las Quilters, de unas mujeres, bordando lo que parecían ser banderas, sabemos que la mujer en este aspecto aunque ha tenido un papel relevante, también a tenido un silencio y un ocultamiento absoluto sobre el tema, y parece ser, que el mundo es mundo solo por la acción del trabajo masculino… en fin, que ellos sigan creyendo en ello, nosotras a lo nuestro.


 Me voy a remontar al año 1752 en Filadelfia, Pensilvania, donde nació una mujer llamada Elizabeth Phoebe Criscom, conocida popularmente como Betsy Ross, a quien se le atribuye el diseño y bordado ni más ni menos que de la Bandera de los  Estados Unidos. Trece bandas horizontales de igual tamaño, siete rojas, y seis blancas, alternadas, y un rectángulo azul en el sector del cantón superior izquierdo con trece estrellas blancas de cinco puntas (ahora tiene 50) formando un circulo, las barras representan las Trece Colonias originales que se independizaron del Reino Unido y las estrellas, los estados que se formaron, como he dicho, ahora la componen cincuenta estados… curiosamente presenta una gran similitud con la bandera de la Compañía Británica de las Indias Orientales, la cual posiblemente fue su inspiración.
Betsy fue la octava hija de los 17 que tuvieron sus padres, estos fueron miembros de la Sociedad Religiosa de los Amigos (cuáqueros). Ella educada en colegios de esta sociedad, aprendió a leer, escribir, y coser. Esto último le llevó a dedicarse al oficio de la tapicería.
En cualquier caso la leyenda sobre su persona, dice que en junio de 1776, Betsy recibió la visita de George Washington, George Ross y Robert Morris, miembros del Congreso Continental. Le dijeron que eran el “Comité de los tres” (obviamente se autonombraron ellos debido a las peculiares circunstancias del momento), total que le mostraron un diseño que había dibujado el propio Washington a lápiz.
El diseño tenía estrellas de seis puntas, a lo cual Betsy sugirió cambiarlas por estrellas de cinco puntas, ya que así podría coserlas de un solo corte… (Una Quilter sabe cómo aprovechar las telas). Betsy recortó y bordó la bandera en su salón, la misma que ondeó cuando el 8 de junio de 1776 se leyó la Declaración de Independencia.
Cómo no existe prueba de ese encuentro y la información se basa en testimonios que han pasado de padres a hijos, algunos “eruditos” creen que no es cierta, aunque en EEUU, Betsy sea una verdadera leyenda.


 Ahora, me vengo para España, a Granada concretamente, al año 1804, en esa maravillosa ciudad andaluza, nació la niña Mariana Rafaela Gila Judas Tadea Francisca de Paula Benita Bernarda Cecilia de Pineda Muñoz (si, el nombrecito se las trae).
Mariana Pineda cómo se la conoce en la historia (quien se interese en ella) supuestamente fue una liberal española del siglo XIX, ejecutada en la Década Ominosa ( 1823-1833) periodo de la historia de España en el que se restauró el absolutismo con Fernando VII y se persiguió ferozmente a todos los liberales.
Mariana era hija natural de Mariano de Pineda y Ramírez, capitán de navío de Granada y Caballero de la Orden de Calatrava, nunca llegó a casarse por motivos que se desconocen con María de los Dolores Muñoz y Bueno.
Mairana tuvo una infancia un poco tortuosa de la ceca a la meca, debido a las circunstancias de pareja de sus progenitores, ahora heredas, ahora denuncio a tu madre, después te tutela tu hermano, más adelante te tutela un tío que se queda con parte de la herencia, en fin, que se casó a la edad de quince años, con Manuel de Peralta y Valle, un hombre mayor que ella y que había abandonado el ejército, y vivía un poco del cuento, fue una boda por lo “ sigiloso” debido a la condición de hija natural de Mariana. De este matrimonio que le duró tres años tuvo dos hijos, así que imaginaros a una chica de 18 años con dos hijos y viuda, cuentan que fue entonces cuando se adhirió a la causa, acogiendo liberales perseguidos en su domicilio.
Tras unos años de tortuosas y frustradas historias amorosas, viéndose envuelta en las historias de insurrección de Gibraltar, y otras acciones que siempre la tenían en el punto de mira de la policía Granadina, el 18 de marzo de 1831, irrumpieron los agentes en su domicilio, el número 6 de la casa 77de la calle del Águila en Granada, y al encontrarse, cito textualmente “ dentro de la casa que habitaba doña Mariana Pineda, cabeza o principal de ella, una bandera, señal indubitada del alzamiento que se forjaba, fue aprehendida teniéndosela legalmente… por autora del horroroso delito
Llegadas a este punto amigas, podéis alucinar  pepinillos, cómo hice yo cuando leí su vida, por qué si ha habido en España un caso de acoso hacia una mujer, hasta llevarla al cadalso ha sido este, “horroroso delito” bordar una bandera, que según dicen los historiadores, ni tan siquiera tenía nada que ver con el alzamiento, ni con la rebelión ni nada.

Resumiendo, primero fue confinada en su domicilio, después detenida, trató supuestamente de fugarse, y vuelvo a citar textualmente “tratando de seducir o cohechar al dependiente que la custodiaba, y que le dio alcance en su fuga, diciendo a este que la dejara, ofreciéndole que se fuese con ella y le haría feliz”. A causa de este intento de fuga, fue recluida en la cárcel de mujeres de mala vida del convento de las “Arrecogidas Santa María Egipcíaca”.
La prueba del delito;
el signo más decisivo y terminante de un alzamiento contra la soberanía del Rey N.S, y su gobierno monárquico y paternal, consistía en tres letreros escritos con encarnado en papel al parecer de marquilla, que dicen: el uno, Igualdad, Libertad, el otro y el tercero, Ley, y 13 letras cortadas de papel marquilla y son, L,I,A,D,Y,G,V,A,D,J,E,J,,todas mayúsculas, y un tafetán morado del ancho de dos paños y largo algo más de dos varas y tercia con un triángulo verde en medio, y en un lado de él, bordadas de carmesí, las letras B, E y embastada de cartón, una T; en otro lado de él, también bordadas de carnesí, las letras mayúsculas, A, L y a medio bordar, una D; y en las orillas del largo de dicho tafetán, como en medio de él dos pedazos de valdo embastado, todo lo cual tenía forma de una bandera que sirviese de señal o alarma para un Gobierno revolucionario”
Con esta “contundente” prueba, una supuesta bandera a medio bordar y en las que estaban esbozadas las palabras de un posible lema, fue condenada a muerte… en fin no me quiero extender más ni poner lo que pienso sobre el tema actual de las banderas a las que hay personas que llaman “trapos” pues Mariana Pineda, murió por bordar un “trapo”.
Olvidada totalmente por la “Memoria Histórica”, tanto la plaza en la que fue ejecutada como la cruz que fue erigida en su memoria, suelen ser objeto de actos vandálicos con pintadas, que muestran símbolos y consignas antisistema, muy bonito y muy “typical Spanish”.

 Al otro lado del mundo, concretamente en Argentina, una mujer, hija de inmigrantes vascos, llamada María Catalina Echevarría, confeccionó la bandera argentina que se enarboló, por primera vez el 27 de febrero de 1812, supervisada por Manuel Belgrano, compró telas, unió los retazos celeste y blanco, y agregó hilos dorados a la terminación, una tarea artesanal que la llevó menos de una semana, aunque necesitó la ayuda de dos vecinas… sin embargo durante 200 años los homenajes jamás alcanzaron a esta joven que forma parte de la historia Argentina aunque sea por un simple giro del destino.



Siguiendo en America Latina, María Concepción Bona, creció en el seno de una familia adscrita totalmente a la causa que seguía las ideas patrióticas de Juan Pablo Duarte. Joven valiente, se integró incondicionalmente con su familia en las ideas Trinitarias, cuyo objetivo era realizar acciones tendentes a independizar la parte Este de la Española de la ocupación haitiana y formar un Estado independiente.
Bona, junto a su prima María de Jesús Pina, Isabel Sosa y María Trinidad Sánchez, confeccionó con telas finas la bandera tricolor, que fue enarbolada en la Puerta del Conde el 27 de febrero de 1844, por los independentistas… Naciendo así la República Dominicana.

 Y cómo no quiero cansaros, y que dejéis de leer, todas estas cosas que yo encuentro interesantísimas termino mi ronda de “mujeres bordando banderas” con Las Patricias Mendocinas de los Andes, que asumieron la responsabilidad de confeccionar la Bandera de los Andes.
Esta bandera fue impulsada la noche de Navidad de 1816. En una cena el Libertador San Martín, les propuso a las mujeres presentes confeccionar una bandera antes del 5 de enero, la noche de Reyes.
A la mañana siguiente las señoras presentes en la reunión recorrieron la ciudad en busca de la tela adecuada para tal encargo.
Pudieron encontrar el paño que buscaban,  aunque no era seda, sino sarga común, pero de un celeste intenso como les había pedido el General. Entonces se dieron a la tarea de coser y bordar.
Las patricias que cumplieron el encargo fueron Dolores Prat de Hiusi, Manuela Corvalán, Narcisa Santander, Mercedes Álvarez, Laureana Ferrari y Remedios Escalada de San Martín. A la bandera fueron a parar las lentejuelas de oro de varios abanicos, una roseta de diamante, para adornar el óvalo y el sol, también perlas de un collar, las mujeres trabajaron sin descanso para poder terminar, lo lograron, el 5 de enero de 1817 se ungió como patrona del ejército a la Virgen del Carmen y la bandera fue bendecida en la Iglesia matriz de Mendoza.


Bueno y aquí termino con mi historia de hoy sobre bordados y banderas, que al bueno de Sheldon Cooper y su peculiar “diversión con banderas” se le debió de olvidar mencionarlas exceptuando sin duda a la patriótica Betsy Ross.
Un placer como siempre, recopilar, coser y contar amigas… hasta la semana que viene.

sábado, 5 de octubre de 2019

Las Tres Gracias y las Cuatro Feas


Hola Chicas, aquí estoy de nuevo, después de mucho tiempo pensando en escribir  (rectifico, pensando en publicar, porqué escribir lo hago a menudo)…
Os agradezco el  cariño con el que acogéis, cada uno de mis escritos, casi todos basados en algo peculiar que me ha ocurrido, alguna cosita hecha por mis manos y sobre todo, esas cosas de la historia que tanto me llaman la atención y que tengo el impulso de indagar más sobre ellas.
Hoy me ha llamado la atención un artículo que he leído y que he compartido en Facebook, sobre arte; soy de esas personas que me gustaría entender de pinceladas, épocas, escuelas, cromados, lienzos, autores etc.… me encanta el arte, pero no veo en él las cosas que ven los entendidos, ni los estudiosos ni por supuesto los eruditos, sobre  este maravilloso tema, si veo un cuadro, tengo que sentir algo dentro de mí, puede ser amor, paz, sosiego, a veces repelús, miedo, compasión, e incluso un poco de asquete en algunos casos. Si me deja indiferente, pues no me parece una obra de arte, aunque el cuadro en cuestión esté tasado en miles y miles de dólares.
Bueno volviendo al tema del artículo que me ha hecho retomar la sana costumbre de publicar mis pensamientos y mis aficiones… desde hace años, tengo por hábito (más que nada porqué no puedo dormir), buscar los nombres y las obras de aquellos pintores, pintoras, Ilustradores, Ilustradoras, fotógrafos y fotógrafas, que por una cosa o por otra, me llamaron la atención, tanto cómo para guardar alguna de sus obras, además de cientos de artículos sobre diversos temas, antes en papel, ahora en archivos de ordenador…
Me he prometido a mi misma publicar al menos una vez a la semana, porque aunque Internet está lleno de datos, me apetece escribir “a mi manera”.
Bien, en el artículo, bastante explícito y gracioso por cierto, nos explican cómo poder volvernos expertos en arte, solamente fijándonos en algunas pautas de las obras, pues los autores, siempre tienden a interpretar de forma parecida cada una de sus obras, bien usando los mismos modelos, colores, temas, etc…
Por ejemplo, si las imágenes tienen un fondo oscuro, y todos los modelos que componen la pieza, tienen en sus rostros expresión de tortura, agonía, angustia… el autor sin duda es Tiziano…

San Sebastián (1570-1572) 


 Magdalena Penitente ( 1565)…

Pero claro, si vamos un día al Museo del Prado por ejemplo, y vemos un cuadro denominado “Venus recreándose en la música”  donde se aprecia una mujer desnuda (Venus) recostada, acariciando un perrito, y disfrutando de la música que un caballero, interpreta en un órgano, mientras a través de un ventanal, se aprecia la belleza de un jardín de una villa clásica o renacentista, pues la idea de la expresión de los rostros ya no nos vale…

Otro ejemplo:
Venus del Espejo, óleo sobre lienzo, datado en 1555, se conserva en la Galería Nacional de Arte de Washington, en este tampoco aparecen ni fondos oscuros, ni caras de tortura…

Tiziano, fue uno de los más versátiles pintores italianos, era capaz de ejecutar retratos, paisajes, escenas mitológicas, o cuadros de temática religiosa, en su larga y dilatada carrera, cambió su estilo tan drásticamente que muchos de los entendidos, tienen problemas para identificar o creer que los cuadros de su primera etapa y luego los posteriores, salieran de la misma mano.

Otro de los “consejos” sobre arte del artículo:

Si todo el mundo tiene un enorme trasero, el pintor sin duda es Rubens… 

“El Juicio de París” 1606

 “ Las tres Gracias” 1630-1635

 Ambos se pueden admirar en el Museo del Prado en Madrid… aquí también tengo que discrepar y os pongo un par de ejemplos;

El descendimiento de Cristo, 1612-1614, óleo sobre lienzo, se encuentra en la Catedral de Amberes, en Bélgica, este cuadro es la pieza central de un tríptico donde se muestran tres momentos en la historia de Jesús.
La composición muestra como figura principal a Cristo presentando sobre una tela blanca en disposición oblicua, haciendo patente el descendimiento gradual desde lo alto de la Cruz.

Saturno devorando a sus Hijos, que me diréis, _ ese cuadro es de Goya _ pues si, pero Rubens también pintó el suyo en 1636, ambos están en el Museo del Prado de Madrid, y la verdad, dan bastante repelús…
El titán Saturno, ya advertido de que uno de sus hijos le destronará, decidió devorarlos a todos, siendo salvado solamente Zeus (que mira por donde, fue el Dios del Olimpo).
Bueno y así podría seguir con Caravaggio, Bruegel, El Bosco, Rembrandt, Boucher, Miguel Ángel, Degas, El Greco, Van Eyck, Dalí, Picasso, Da Vinci, Manet, Monet ( que no es el mismo aunque a veces nos equivoquemos) Renoir, Mondrian o Frida Khalo, según el artículo, pero estoy segura que si investigamos un poco en las obras de estos grandes pintores, y en las de otros muchos conocidos y desconocidos, veremos que no toda la obra tiene porqué ser igual, ni representar lo mismo, aunque a muchos se les conozca lamentablemente por un par de cuadros “ famosotes”…

Os agradezco nuevamente vuestra lectura y fidelidad, y volveré con nuevos autores, cuadros interesantes, fotografías increíbles e ilustradores maravillosos…



domingo, 29 de abril de 2018

El Código en el tejido de Punto II




Otra vez aquí, como os hablaba en mi anterior post, el código en el tejido de Punto, durante las dos Guerras mundiales, fue utilizado como espionaje…

Otra de las mujeres que usó el tricotado para ello, fue Elizabeth Bentley, (1908- 1963) una estadounidense que espió a la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial y más tarde se convirtió en informante mediante sus tejidos de punto, en los que transcribió información sobre los incipientes planes para las bombas B-“9 e información sobre la creación de aviones.


 Elizabeth Bentley

Sin embargo, al finalizar tanto la I Guerra Mundial como la Segunda, los gobiernos deseaban que las mujeres recuperarán sus tradicionales “roles” de abnegadas madres y esposas. A cambio, en los años que siguieron a la I Guerra Mundial, las mujeres obtuvieron el derecho al voto en la mayoría de los países desarrollados. Claro que los gobiernos las obligaron a abandonar sus empleos y volver a sus hogares con el objeto de que hubiese trabajo para los soldados que volvían a reintegrarse a la vida civil, algo que no sentó bien y por lo que las mujeres protestaron activamente hasta el punto de que la prensa de la época las describe como “malas mujeres que no querían devolver sus empleos a los héroes de guerra” como veis, machismo puro y duro, vejación  y utilización y cuando no haces falta pues “ a tus labores, Mari”.



Su libertad política suponía una amenaza para la restitución de la “normalidad” así que los distintos gobiernos tomaron medidas para devolverlas al hogar, entre ellas promocionar el trágico final de muchas mujeres espías, cuyas violentas muertes se convirtieron en una especie de culto macabro que pretendía disuadir a las mujeres de espíritu libre de seguir “jugando” a ser independientes.
Muy del estilo medieval, sin duda alguna…



Uno de los casos que se mitificaron fue el de la espía Edith Cavell, cuya fama se debe menos a sus acciones reales que a las circunstancias de su muerte, y a cómo fueron aprovechadas por la propaganda de los “Aliados”. Cavell, inglesa residente en Bélgica permaneció en la Bruselas ocupada por los alemanes, proveyendo de escondite a los soldados aliados y ayudando a más de 200 de ellos a escapar hacia la neutral Holanda. Los alemanes descubrieron sus acciones en 1915 y la acusaron de espionaje y colaboración con el enemigo. Tras su arresto, ella confesó los delitos que se le imputaron, fue sentenciada a muerte y fusilada…Igual que Mata Hari, pero sin tanto glamour.

Edith Cavell
Los Aliados, rescataron su historia, (Que no a ella) y la convirtieron rápidamente en material de propaganda; una muestra de las atrocidades cometidas por los bárbaros alemanes. Y funcionó claro, como otras tantas historias propagandísticas… a si, la indignación estalló no sólo en Reino Unido, sino también en Francia y al otro lado del Atlántico. Se erigieron monumentos en su honor y hasta se bautizó una montaña en Canadá con su nombre. Sin embargo cabe recordar que por esos mismos días los franceses fusilaron a una enfermera alemana por ayudar a sus compatriotas a escapar de Francia y que el MI5 (Agencia de Inteligencia Británica) reveló que en efecto Cavell estaba espiando para los ingleses, por lo que las acusaciones de los alemanes resultaron ser ciertas. Algo, que tras la Guerra también se aprovechó para disuadir a las mujeres de “Jugar a la guerra y tomar decisiones propias en el futuro”… cambiaron el “Que viene el coco” por el “que vienen los alemanes, los rojos, o los que fuesen, para meter a las mujeres en casita, no salir, no trabajar, no opinar y convertirse en “criadas para todo”… 




Así es como en el imaginario colectivo se olvidó la figura de las espías tejedoras y se redujo el papel de las mujeres espías a mártires como Cavell o a seductoras como Mata Hari, a la que se le han atribuido calificativos como el de fría, egoísta, vengativa o capaz de provocar una atracción a los hombres prácticamente demoníaca. Es decir, seres erotizados y sin escrúpulos que por lo general no han estado muy bien vistos pues se han vinculado tradicionalmente al estereotipo de mujeres como seres de los que no te puedes fiar y que usan el sexo para conseguir cualquier propósito… Pobrecitos hombres, que penita me dan.


Pero, tal y como os he hablado, los distintos mitos de las mujeres espías no atienden a la realidad de tantas mujeres que pusieron en peligro su vida, y a veces la perdieron, sino que no de de ser la expresión de un miedo social extendido que ayudaba a dar una explicación a la naturaleza, en principio inexplicable, de los horrores de las dos Guerras Mundiales, y, ya de paso, nos dejaban de nuevo a las mujeres bien guardaditas en casa, tejiendo bufandas, sin nudos extraños.
Aunque la próxima vez, que estés en una sala de espera, un terminal de autobús, un parque y veas a una mujer de cualquier edad tejiendo, pregúntate, si estará espiando o simplemente es porqué adora tejer y no puede estar como decía mi madre “mano sobre mano”… gracias por seguirme, y gracias por vuestros comentarios, nos vemos pronto con más historias sobre tejidos, patchwork, crochet y todo lo que la imaginación nos prometa… Besotes!!!

viernes, 13 de abril de 2018

El Código en el tejido de Punto…



Hola Chicas, como lleváis este mes de abril, tan inusualmente lluvioso??? Muchas seguramente estaréis con vuestras labores ya sean de Patchwork, Crochet, o Punto…
Las que me conocéis sabéis mi empeño en indagar en la historia de todo aquello que me apasiona en la vida, y una de las cosas que a veces hago es ponerme con un par de agujas y tejer, mayormente nunca hago nada relevante, solamente que el sonido constante de las agujas chocando, tiene un extraño efecto sedante que me relaja.
A lo largo de la historia, en su mayoría las mujeres siempre han tejido de uno o de otro modo, gorros, bufandas, calcetines, mitones, mantas, ropa de bebé, etc.… últimamente como todo vuelve, han vuelto las “tejedoras” y “tejedores” pues aunque pueda parecer raro, hubo muchos hombres que tejieron y aún lo hacen.
Hoy quiero empezar por una historia que he encontrado hace poco y me ha conmovido especialmente y quiero haceros participe de ella, si es que no la conocéis ya.


Cuando leemos o vemos en el cine o por TV, historias de mujeres espías, siempre suelen ser el arquetipo de la “femme fatale” una especie de  Mata Hari, usando sus encantos y habilidades sexuales para obtener la información deseada, guapísimas, esculturales, con acento provocador, y que manejan  todo tipo de recursos y artilugios para sus tramas de espionaje.
Pero, lo cierto es que la mayoría de mujeres espías que participaron en las dos Guerra Mundiales, no encajan, ni de lejos en ese modelo ideal.

La verdad es que hubo mujeres, que con una apariencia totalmente anodina, conocieron y desarrollaron durante el tiempo de guerra un lenguaje en código a través de las posiciones de sus agujas de tejer. Mujeres ancianas tejiendo en lugares de escucha y codificando las misiones a través de sus puntadas, mujeres que escribían mensajes ocultos en los nudos del punto. Esta es una historia del idilio poco conocido entre el punto y el espionaje.

El arte de recopilar información en el tejido no es algo nuevo. Ya los Incas desarrollaron los Quipus (conjuntos de nudos de colores) como instrumento nemotécnico utilizado para la comunicación y también como un registro de expedientes de los gobernantes. Los Quipus consistían en uniones de cordones en forma de cadenas de distintos colores y con adornos como plumas y huesos, donde cada nudo situado en determinado lugar tenía un significado o mensaje distinto. Desafortunadamente, los pocos que aún se conservan aún no han sido descifrados por lo que se desconoce la información que realmente contienen.


Por lo general, las mujeres espías en territorios ocupados durante la I Guerra Mundial fueron contratadas para peligrosas tareas como conseguir información de los alemanes que ocupaban sus pueblos, cifrarlas y transmitirlas así como organizar redes clandestinas porque sus movimientos despertaban menos sospechas que los de sus colegas masculinos. Uno de los servicios de inteligencia más destacados fue “La Dame Blanche”, principal organización de resistencia en Bélgica cuyo personal era en gran parte femenino, y era reclutado sin tener en cuenta la clase social, o la edad (incluían tercera edad y menores).
Marthe Cnockaert Espía Belga 1914

Debido a que a las mujeres se las animaba a tejer calcetines, gorros y pasamontañas para los soldados durante los conflictos bélicos, como la Guerra Civil Americana, y las Guerras Mundiales, el trabajo de tejedora era una tapadera fácilmente utilizable para las mujeres espías.
En el libro Writing Secret Codes and Sending Hidden Messages, (Escribir códigos secretos y enviar mensajes ocultos). Sus autores aseguran que después de que el código Morse fuera inventado, (1830), pronto se dieron cuenta de que la cuerda y el hilo se adaptan bien a este código en el que un nudo de lazo ordinario equivaldría a un punto y un nudo en forma de ocho a un guión.
 
Portada de la revista LIFE noviembre 1941.
De esta manera y a pesar de no poseer apenas recursos ni tecnología, el uso del tejido fue un soporte ideal, ya que cada prenda de punto está realizada de diferentes combinaciones de sólo dos puntos; una puntada lisa parecida a una “v”, y una puntada similar a una línea horizontal. Así, al hacer una combinación específica de tejidos de punto y púas en un patrón predeterminado, las espías podrían pasar un pedazo de tejido personalizado y leer el mensaje secreto inserto en cualquier prenda (bufandas, gorros, calcetines).
Pero el arte del punto y el espionaje no es algo único de la I Guerra Mundial. En muchos casos, el hecho de ser una tejedora, incluso si no realizaba telas codificadas, era suficiente para reunir información, y esta tradición continuó décadas después durante la Segunda Guerra Mundial.

En Bélgica se contrataban mujeres para tejer en los andenes, y avisar con sus tejidos del paso de las tropas por dichas vías. Esto condujo a la prohibición de la Oficina de Censura de patrones de tricotado, pues el tejido usado por la Resistencia Belga, durante el conflicto bélico, incluía el lanzamiento de una puntada con forma de agujero por cada tren que pasaba ayudando así a dicha resistencia a seguir la logística de sus enemigos.
Estas mujeres comunes haciendo cosas cotidianas, constituyeron una gran ayuda a los agentes de Inteligencia Secreta… Una de ellas Fue Madame Levengle, una mujer que se sentaba frente a su ventana tejiendo, mientras que con sus talones iba golpeando el suelo para mandar señales a los niños que se encontraban el la habitación de abajo, sus hijos fingiendo hacer los deberes, anotaban los códigos que les trasmitía su madre mientras que un mariscal alemán se quedaba en su casa.
En un tiempo en el que cualquiera vecino o amigo podía delatarte, las mujeres emplearon su inteligencia y astucia para simular que continuaban con sus vidas cotidianas, al mismo tiempo que comunicaban sus mensajes secretos con la esperanza de poner fin a la guerra.


Otra de aquellas heroínas fue Phyllis Latour Doyle, agente secreto de Gran Bretaña, pasó años de contienda recopilando información en sus prendas de punto. Doyle se lanzó en paracaídas sobre Normandía, ocupada por los nazis en 1944 y se hizo pasar por una vendedora de jabón francesa, ofreciendo su mercancía a los soldados alemanes. Así sus madejas fueron poco a poco llenándose de secretos anudados que después se descifrarían con Morse.
Doyle secretamente transmitió 135 mensajes codificados a los militares británicos antes de la liberación de Francia. Se trataba de una valiosa información sobre las posiciones de tropas, que se utilizó para ayudar a las fuerzas aliadas a prepararse para el desembarco de Normandía el día D, y durante la campaña militar posterior. Durante setenta años, sus contribuciones al esfuerzo bélico habían sido prácticamente ignoradas, a sido por fin, tras pasar los 93 años, que se le reconoció con el galardón de la  más alta distinción en Francia el Chevalier de la Legión de Honor.



Para las personas no versadas en el arte del punto, los patrones de los tejidos pueden parecer indescifrables, lo que para muchos de los responsables encargados de averiguar si un tejido contenía un mensaje o no, esta misión llegaba a desatar la paranoia con especular de lo que los patrones podrían significar…

Durante la 2 ª Guerra Mundial, la reina Isabel, la Reina Madre, celebró sesiones semanales de grupo de tejer en el Salón Azul del Palacio de Buckingham para aumentar la moral.
Hitler se refirió a ella como la mujer más peligrosa de Europa. ( The Fabric of Britain de la BBC )



Y aquí lo dejo por hoy, esta historia continuará, con más protagonistas… un abrazo para todas, gracias por estar a mi lado y espero que vuestras manos no paren nunca de tejer, coser, crucetear y crear…

viernes, 23 de marzo de 2018

E. Pcat…


 Hola chicas, ya estamos en primavera, esta estación maravillosa llena de luz y color, de alergias y de insectos, donde miras al horizonte y las bellas gotas de agua de lluvia se convierten en coloridos Arco Iris, donde los días son más largos y las noches un poco más cortas y donde las amantes de la lectura, pintura, Patchwork y manualidades en general, realizamos un montón de proyectos.
En estos días pasados hemos tenido en los “desinformativos” unas terribles noticias de asesinatos de inocentes niños, ya no hablo de guerras, ni de fenómenos naturales (lacras que lamentablemente nos persiguen por siglos) si no,  de personas que un buen día se levantan y deciden matar a sus hijos, a los hijos de sus parejas, o a quien le venga bien en ese momento para sus macabros planes… Las redes se inundan de todo tipo de comentarios, muchos de ellos rayando la absurdez humana, como si un asesinato fuese mejor o peor que otro, donde en ocasiones los asesinos parecen las “victimas inocentes” y no las pobres almas a los que han cortado la vida con sus delirios…
En estas ocasiones es cuando más necesitas desconectar, y no porqué no te importe la situación o no vaya contigo, lo haces por no salir discutiendo y con mala sangre con personas, que al fin y a la postre ni conoces, ni tienes ganas de conocer…
Yo, como muchas sabéis, desconecto de varias maneras, cosiendo, leyendo, pintando, dándole a la tecla, e investigando cosas sobre estas aficiones…
 Hoy, siguiendo con de la A&Z , os traigo los maravillosos diseños de E. Pcat. Que lamentablemente en la red, solo he encontrado sus asombrosos dibujos que en corea se denomina “manhwa “(no manga, ese es japonés), esta palabra en coreano, se refiere a todo tipo de ilustración gráfica.

E.Pcat, tiene un encanto único, sus colores tenues, sus representaciones sobre la naturaleza son nostálgicamente hermosos… yo como siempre he elegido mis favoritos…


Weekend… un fin de semana en la vida de cualquiera de nosotras, dedicándolo a lo que más amamos, coser, coser y coser…


Rainy Day… precisamente nos llega nuevamente un tiempo de lluvia, donde podemos realizar manualidades, coser, leer, y mirar por la ventana la danza hipnótica de la lluvia…


Pomegranate Flower… una ilustración en tres partes, una máquina de coser, el granado en flor, y la lectura acompañada de un precioso gato…


Daisy… tejiendo una preciosa prenda en un entorno encantador, mi atención al pequeño corazón bordado, con la palabra “Welcome” ( Bienvenidos)…


Osmanthus… Bajo un Osmanthus de blanca flor, sentada en un piano… romántica estampa primaveral…


Scarecrow…   La pequeña soñadora, sentada en el montón de heno, acaricia un delicado conejo, mientras otros dos, juguetean alrededor, a su lado un bonito espantapájaros cuya camisa está realizada en Patchwork… simplemente encantador…


Over the Rainbow…, finalizo “sobre el Arco Irís”, es época de ellos, y sobre todo porqué el reloj nos avisa de que este sábado nos cambian el horario de invierno a verano (aunque previsiblemente llueva o nieve)…

Espero que os gusten estas ilustraciones tanto como a mí… un abrazo fuerte para todas y gracias por estar ahí…

martes, 13 de marzo de 2018

De tres en tres…




Hola chicas, como lleváis el mes de marzo??? Dentro de nada estaremos en primavera, los días serán más largos, y nos dará mucho tiempo de coser.
Hoy en de la A & Z, os traigo tres magníficos artistas con una gran trayectoria dentro de las artes plásticas.

Doris Whitten Morgan;
Esta experta artista, originaria de Atlanta (Georgia), comenzó a mostrar su trabajo en Sidewalk art Shows, en 1972, siempre comentó que le tomó 27 años convertirse en un éxito de la noche a la mañana, estudió arte en The Museum School of Art en Atlanta, sin embargo, la influencia de su padre, John L. Whitten, como maestro más influyente le llevó a ser una de las artistas más publicadas y ampliamente distribuidas en EEUU...
Sus obras se caracterizan por reflejar las Artes y Oficios de Georgia.
Personalmente me encantan sus sugestivas casitas “Country” o pequeños “Cottages”… aunque como siempre mis preferidas son las que llevan elementos como el Patchwork o de costura, en este caso dos fascinantes colchas patchwork sobre unas coquetas mecedoras, y un precioso Quilt, sobre una cama con dosel.






Dahlov Ipcar;

Nacida en Windsor, Vermot, en 1917, creció e el Greenwich Village de Nueva York. Mostró su talento artístico, a una edad temprana, sus padres, William y Marguerite Zorach, ambos artistas famosos, no creían en la “instrucción de arte. En consecuencia, Dahlov nunca se inscribió en escuelas de arte o cursos de arte cuando era niña.
Sin Embargo, los Zorach promocionaron su estímulo personal e inspiración, lo que le permitió a la artista el desarrollo de un estilo propio y único. Sus padres la enviaron a algunas de las escuelas más progresistas de Manhattan, lo cual proporcionó una atmosfera que nutrió su creatividad.
La artista y su familia pasaron muchos veranos en la costa de Maine para escapar del calor y el bullicio de la ciudad de Nueva York. Estos viajes facilitaron un verdadero contacto con la naturaleza que dejaría una impresión duradera en Dahlov.
En 1939 tuvo su primera exposición individual en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, fue la primera de muchas durante los siguientes 40 años, y continuó produciendo sus fantásticas obras y estudiando hasta que falleció en 2017 a la edad de 99 años.
De sus innumerables obras, de paisajes y mundos maravillosos y coloridos, destaco estas dos.

Una Madre realizando un Quilt con aplicaciones de fantásticos animales, bajo la atenta mirada de su pequeño.


Una habitación abuhardillada, el pequeño soñador junto a sus compañeros, (perro, gato), ropa desperdigada, y arropado por un Quilt de estrellas y cuadrados...

Dan Campanelli;

Pocas veces los artistas son capaces de permanecer tan fieles a su visión original mientras logran el notable éxito popular. Magníficos paisajes en acuarela son continuamente reproducidos por este artista, nacido en el Bronx de Nueva York en 1949 y conocido principalmente por su pintura de paisajes, y sitios históricos populares.
Dan, se suscribe por completo en la estética tradicional estadounidense y lo expresa en sus obras, las cuales son capaces de transmitir y reafirmar la belleza simple y luminosa de sus paisajes y monumentos. En sus manos, la sencillez se transforma en claridad cristalina.
Una gran cantidad de casas de madera y piedra, lugares hermosos y paisajes bucólicos, yo me decanto por esta Tres...

Whas Day... Preciosa casa de piedra con porche típico, en la cuerda dos Quilt, uno de los cuales nos ofrece una extraordinaria Lon Star;


Quilt For Sale…Dos hermosas colchas se balancean con la brisa en un porche rústico de una casa de campo en esta impresión, en espera de una nueva y acogedora casa, al pié de la escalinata se ven varios Quilt doblados.


Quilt For Sale II… Esta otra versión de Colchas en venta, repite el Quilt rojo de la estrella, pero el compañero es distinto, también la ubicación es diferente, pues se trata de una casita de piedra.

Espero volver a veros pronto... un abrazo para todas y gracias por seguirme...

jueves, 1 de marzo de 2018

Cara Kansala…



 Hola Chicas!!!, ya estamos en el mes de marzo, que nos ha llegado, nevado, frío y lluvioso, aunque nosotros los que vivimos en la meseta castellana, no podemos quejarnos, pues esta lluvia es una bendición…
Uno de los lugares del planeta donde siempre hace un frío “ que pela” es Terranova, un lugar precioso que me gustaría visitar algún día, la artista de la que os voy hablar en este post, precisamente nació en el norte de Ontario, pero en la actualidad vive en Terranova ( vamos que está requeteacostumbrada a las bajas temperaturas).
Cara es una artista visual de tiempo completo, tal y como se define ella misma, es conocida por sus pintorescas representaciones de conocidos lugares de interés de Terranova, sus preciosos tendederos en los que también se acuerda de plasmar bonitos Quilt, fríos icebergs, y monísimas aldeas rurales con casitas maravillosas y coloridas.
 
St. John's Downtown Dancing houses...
Uno de sus trabajos más conocidos es un grandioso mural de brillantes y llamativos colores en The Newfoundland Chocolate Company en Duckworth Street (Terranova).
Detalle del mural
 I Love Chocolate, la de cosas que tenemos en común.

Esta peculiar artista reproduce su obra atraída por el paisaje accidentado y el espíritu energético de las personas, encontrando siempre una constante inspiración en su entorno.


 
 Casitas, tendederos, Quilt, el mar... simplemente maravilloso...
Espero como siempre que os gusten sus creaciones tanto como a mi me ha gustado descubrirlas… nos vemos pronto…